Mi amigo


De pie, desnuda delante de mí
Suavemente, como si renuncia a modo de saludo
Armas de llegar al cielo
Elevándose hacia arriba sin perder contacto contigo son

El tiempo ha grabado a usted de que aspecto desgastado
Su gran fortaleza fortificada por su silencio
Las palabras hablan de usted y por lo tanto son poco profundas
Por su carácter irradia el volumen de un libro

A través de delgados brazos susurra el viento
Al parecer se ve afectada por los que se pasa por
Sin embargo, algo profundo trasciende a mi alma
Su presencia debo reconocer
Porque en no hacer, he pecado

Desde el momento de su nacimiento ha quedado claro
Su sentido de propósito en tu ser
No se ha movido ni un paso
Sin embargo, nos cambiaron todo, aquellos que se preocupan

Algún día le pediré
Justo lo que se siente al ser tan libre
Por ahora y siempre contento de ser
Verdadera maravilla de Dios, mi amigo, el árbol

Nota: Ortografía, inventó nuevas palabras y otros errores estrictamente intencionales. Copywrite Eugene Veinotte todos los derechos reservados

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